La VEGETACIÓN del RÍO AMAZONAS se puede dividir en tres tipos, según su altura y la filtración del sol.
Existen tres “escalones”:
- La BÓVEDA DEL BOSQUE: Ella dominan los árboles gigantes (acacia), su altura fructúa entre los 40m y 60m. Es el nivel que recibe más radiaciones solares.
- NIVEL INTERMEDIO: Aquí apreciamos como las especies comienzan a adaptarse a las sombras. El nivel Intermedio corresponde a las especies que se encuentran entre los 40m y los 10m de altura.
- SOTOBOSQUE: La luz apenas llega y existe una abundancia de organismos descomponedores de hojas.
La importancia de la selva amazónica, radica en cuatro puntos principales.
1- Regula el curso de los ríos que lo atraviesan, al retener parte del agua procedente de las lluvias e ir liberándola lentamente.
2- Su espesa cubierta vegetal protege los suelos de la erosión.
3- Regula el clima a nivel regional y planetario.
4- Es un inmenso pulmón que proporciona oxígeno.
FLORESTA AMAZÓNICA: Ocupa el 38,5% del territorio y se divide en tres tipos: zonas de tierra firme, zonas de igapó (húmedas) y zonas de cultivo, dependiendo de la proximidad de los ríos.
- ZONAS DE TIERRA FIRME: La vegetación de estas zonas se compone de selvas con árboles que pueden alcanzar de 60 a 65 metros y, frecuentemente, las copas se tocan formando una barrera a la luz capaz de retener hasta el 95% de la iluminación. Por eso, el interior de la floresta es oscuro, mal ventilado y húmedo. También se localizan no sólo los árboles más altos lejos de los ríos, sino aquellos de las especies perennifolia (las hojas se renuevan poco a poco y no todas de una vez), latifoliada (hojas largas) e higrófila (viven en la humedad). Sus principales especies son la castanheira-do-pará, el caucho, el guaraná y el timbó (que los indios usan para envenenar los peces).
- ZONAS DE IGAPÓ: Están localizadas en los terrenos más bajos, próximos a los ríos, permanentemente anegados. Los árboles pueden medir 20 metros, pero lo común es que no alcancen más de tres, con ramificaciones bajas y densas, de difícil penetración. Su especie más importante es la vitória-régia.
- ZONAS DE CULTIVO: Localizadas entre la tierra firme y las zonas húmedas, poseen una composición variable, de acuerdo con la mayor o menor proximidad a los ríos. Son comunes los árboles de gran porte, como la seringueira (Hevea brasilensis), productora de caucho, las palmeras y el jatobá.
- FLORESTA TROPICAL: Se extiende a lo largo de todo el litoral, penetrando en la región Sudeste y se encuentra bastante devastada. Las especies son semejantes a las de los bosques amazónicos, pero van siendo diferentes a medida que se distancian de la línea ecuatorial. En las áreas de sierra y en altitudes superiores a los 800 metros, esas florestas retienen la humedad del océano Atlántico y se caracterizan como perennifolias, latifoliadas e higrófilas. No obstante, a diferencia de los bosques amazónicos, sus árboles no llegan a superar los 30 metros de altura. La parte de las sierras del litoral es conocida como “mata Atlântica”. Las especies principales son: ipês (rojo, blanco, amarillo), imbaúba, palmito, canelas y cedro.
- BOSQUES DE ARAUCARIAS: Sobre un relieve bastante accidentado y estaciones del año bien distintas (verano caliente e invierno muchas veces riguroso), tienen como principal especie el pino del Paraná; estos árboles pueden alcanzar de 25 a 30 metros, con hojas en forma de aguja (acicufoliada) para no retener la nieve y también para no evaporar agua en la época del estiaje. A diferencia del bosque tropical, el de araucarias no es cerrado y dispone de grandes espacios entre los árboles; también crece la hierba-mate.
- BOSQUES DE CACAIS: Zona de transición entre la floresta amazónica y la caatinga, con numerosas palmeras, es la región de Brasil de vegetación más uniforme. Se dan dos especies principales: babaçu y carnaúba, aunque asociadas a estas dos aparecen el buriti y la buritirana. El babaçu permite la extracción de aceite de sus cocos y la construcción de casas con sus hojas trenzadas; de la carnaúba se consigue cera y las hojas son aprovechadas en tejidos; del buriti se extrae una pulpa para producir dulces.
- BOSQUES DE CAATINGA: La palabra caatinga, de origen tupí, significa “mata blanca”. De hecho, la caatinga se presenta verde sólo durante el corto período de las lluvias de invierno; sus árboles tienen troncos gruesos, tortuosos y con espesas cortezas, hojas gruesas y con espinos. Tal vez la mejor forma para designarla sea utilizar el ejemplo de una planta llamada jericó: ya seca, ésta llega a pulverizarse cuando es tocada, pero bastan unas pocas lluvias para que vuelva a estar verde. La vegetación del caatinga posee la capacidad de perder las hojas para retener el agua.
- BOSQUES DE PANTANAL: Es una región con cerca de 150.000 km² que se extiende al sudoeste desde Mato Grosso do Sul hasta Paraguay. La alternancia entre las épocas de las inundaciones y la época de la sequía consigue que las áreas pantanosas tengan una vegetación muy diversificada. Hay especies típicas de la floresta, de las zonas húmedas, de los llanos y de la caatinga. En el área que se inunda con frecuencia crecen gramíneas en el período seco, muy usadas como pastos. Pocos metros por encima del nivel de las inundaciones crecen especies de árboles tortuosos y gruesas cortezas. En las áreas encharcadas más hondas nacen la vitória-régia y la tabua.
- BOSQUES DE CERRADO: Con mucha agua en el subsuelo, presenta árboles y arbustos de ramas tortuosas, corteza gruesa, hojas cubiertas por pelos y raíces muy profundas. Tiene dos estaciones muy definidas, una seca y otra lluviosa; en la estación seca, parte de sus árboles pierden las hojas y buscan el agua en el subsuelo. Diferente de la caatinga, que posee poca agua, el cerrado tiene mucha agua; su suelo, con todo, es ácido y con alta densidad de aluminio, siendo poco fértil.
- CAMPOS: Característicos del extremo sur de Brasil, es también llamado Campanha Gaúcha; son bosques de gramíneas, apenas cortados por bosques en galería (florestas que siguen los cursos de los ríos). Gozan de escasa pluviosidad y con una intensa exposición a los vientos y a la luz; además, sus suelos son calientes y secos, por lo que sólo las gramíneas consiguen desenvolverse en ese ambiente.
- MANGUES (mangles): Localizados en las desembocaduras de los ríos en el océano Atlántico, tienen un alto contenido en sales. Predominan en suelos anegados y movedizos, poco aireados. Las pocas plantas que se desenvuelven en ese ambiente lo consiguen gracias a las adaptaciones biológicas desarrolladas; sus raíces se ramifican desde el tronco en dirección a tierra firme para mejorar su fijación en ese terreno movedizo. Ricos en materiales orgánicos, ofrecen abrigo y alimento a muchas especies marinas.
- RESTINGAS: Vegetación típica de terrenos arenosos y salinos en el litoral, está formada por plantas herbáceas y arbustivas.