Narraciones

EL TUNCHI O TUNCHE

Es el espíritu de los muertos que viene del mundo de las almas a recoger a sus pasos en la tierra o a cumplir alguna misión o penitencia. Tiene un silbido característico muy conocido en toda la selva, es muy agudo, casi como el que hace una uña contra la pizarra. Es un ente etéreo que muy pocas veces se materializa bajo la forma de un espectro de blancas vestituras, rodeado de una aureola, que se desplaza sin tocar el suelo, a muy baja altura. Estos espíritus unas veces se dejan ver bajo la forma de hermosas mujeres cubiertas de pelo todo el cuerpo o de sirenas, otras veces semejan hombres altos, fuertes, feos y repugnantes o simplemente se dejan sentir mediante ruidos, cantos o gemidos. Lo más común es que estén representados por un pájaro que pía tristemente. Los bosques tenebrosos y solitarios, los malos pasos de los ríos, las casas deshabitadas, los panteones son los lugares preferidos de estos espìritus.

Salen todos los días y noches por los caminos transitables, hablando solos, llorando y gritando o simulando ser gentes conocidas de los viajeros. Su oficio es asustar, también se les atribuye ser causa de enfermedades, muertes y secuestros.

Los Nativos conocen muchas historias sobre venganzas del tunche, por esa razón tienen mucho cuidado de no ofender a los muertos, porque vendrá por ti y te matara de la forma mas horripilante que puedas imaginar. Sobre el tunche se ha dicho mucho, pero se puede seguir escribiendo todo un volumen y aún quedaría incompleto la narración de sus andanzas entre los vivos, su solo silbido causa gran temor a las gentes sencillas de la selva.



LA SIRENA

Así como en el mar, también hay sirenas en los ríos y lagos de la selva. Se la presenta como una bellísima y deslumbrante mujer, mitad humana y mitad pez, que fascina a los mortales, y con una voz melodiosa capaz de cautivar a los hombres.

Aparece a orillas de las playas o sobre las palizadas en noches claras de luna. En más de una oportunidad se ha pescado realmente una especie de este tipo describiéndola como una diminuta mujer, con los cabellos dorados, ojos profundamente verde - azulados, cara perfecta y brazos torneados, cutis suave y nacarado y con un hermosos senos , pero las extremidades inferiores de pez escamado a partir de la cintura, de un color plateado. No han sobrevivido a su captura.

Para atrapar a sus víctimas emplea sus encantos de mujer para atraerlos, hipnotizándolos con su voz, hacerlos naufragar en remolinos creados con ese fin, sugestionarlos y llevarlos a un mundo en las profundidades de las aguas y convertirlo en un habitante más de los ríos y lagos de la amazonía; (los Yacurunas).



EL BUFEO

Cuenta una vieja leyenda Shipiba que hace muchísimos años, una tribu entera de humanos fue convertida en delfines de río (Bufeo) por no haber querido entronar a una vieja hechicera, y que desde entonces sus descendientes pueblan alegremente el caudaloso río Ucayali y sus afluentes.

La misma leyenda dice que, cuando hay fiestas en los pueblos ribereños, los actuales Bufeos se convierten en humanos y acuden discretamente a los bailes sin ser descubiertos. Uno de ellos es Shinaan, un Bufeo rosado, quien aprovecha mientras sus compañeros bailan, para amar a Panshin, su bella y querida novia humana. Dicen que los Bufeos antes de volver al río leen los periódicos de los hombres y así regresan al agua muy contentos, agradeciendo a aquella vieja hechicera que condeno a sus ancestros a ser delfines y no humanos, quienes son los culpables de muchas cosas desagradables que ocurren en nuestro mundo.



EL CHULLACHAQUI (FALSO PIE)

Una de las leyendas más populares de la Selva peruana, refiere a un personaje que adopta la forma o figura de una persona conocida del pueblo para engañar a sus víctimas y hacerlos perder en la espesura de su vegetación. Lo llaman Chullachaqui y es considerado el duende o guardián del bosque; infunde respeto y temor a propios y extraños. Generalmente se presenta a quienes caminan solitariamente por las trochas. Según la tradición popular, algunas veces se presenta de manera amistosa y otorgando regalos de la Selva, siempre y cuando éste, no diga el origen de su buena suerte; otras veces se presenta agresivo. Algunos le atribuyen un espíritu infantil, porque secuestra niños para jugar con ellos, sin hacerles daño.

Los que han tenido una experiencia personal con el Chullachaqui, dicen que se les presentó cuando realizaban alguna labor propia del lugar, en una figura familiar que les hace señas para seguirlo; después de un buen tiempo se dan con la sorpresa de que ha desaparecido y los ha llevado a un lugar enmarañado de la selva, quienes dicen haberlo visto, sostienen que usa un gran sombrero de paja que oculta un rostro arrugado, en la que destaca una prominente nariz, orejas puntiagudas y ojos rojos. Apenas si traspasa el metro de estatura y viste harapos muy sucios. Pero quizá, su característica principal recaiga sobre sus pies; uno es de un humano y el otro de una animal ( venado, sajino, tortuga, etc.) tal como se dejan impresos en el barro por donde circula de allí su nombre Chullachaqui ( Chulla-Falso; Chaqui-pie).

Algunos de los rasgos más saltantes de esta criatura, según la mitología amazónica, son su capacidad de mimetización, adquiriendo la forma humana o no humana que desee. Además, una característica cojera, producto de la asimetría de sus pies. Dice que en circunstancias muy especiales, sale a la selva a buscar incautos o personas en excursión, los cuales al ser hechizados, son conducidos hasta parajes desconocidos y nunca más se vuelve a saber de ellos.



EL YACUMAMA (MADRE DEL AGUA)

Colosal boa de agua, que encarna al espíritu protector de las aguas del río padre Amazonas, que habita las profundidades de ríos y cochas afluentes. Se alimenta de animales acuáticos sin provocar detrimento en el sistema ecológico. Raras veces emerge a la superficie; es en estas ocasiones que puede causar daños irreparables en las embarcaciones y pasajeros, haciéndoles naufragar y perecer ahogados o devorados.

Se dice que al emerger el animal produce un inmenso remolino y gran oleaje, poco comunes en los ríos y cochas, dejando al descubierto su descomunal cabeza, que descansa sobre un cuello erguido que sobresale a una altura de hasta cuatro metros, desplazando se por el centro del río o cocha, zambullendo se de trecho en trecho, hasta que al final se sumerge para no volver a aparecer más.

En otras ocasiones, el animal sale a la superficie y permanece a flor de agua, atravesada de banda a banda del río, causando el efecto de un gigantesco árbol caído que represa el agua, formando correntadas peligrosas para la navegación. Vive en los aguajales de la selva baja o zonas bajas o inundables de la selva peruana.



EL YACURUNA (HOMBRE DEL AGUA)

Es un personaje que vive en las profundidades y lagos de la amazonía, habitando asentamientos nómades subacuáticos. El Yacuruna a manera de título de nobleza, es el señor o patriarca de las tribus errantes de esta raza que hasta hace miles de años poseía forma humana y que vino buscando establecerse en las antiguas colonias de la gran Atlántida, sumergida bajo el océano homónimo durante el último diluvio universal. Al haberse adaptado tanto a la vida subacuática, el Yacuruna no pudo revertir el proceso y regresar a tierra firme, aunque ha alcanzado la perfección de sus dotes místicos, con el fin de raptar personas de su agrado particularmente jóvenes mujeres, a quienes lleva a convivir con el en las profundidades.

Durante siglos las tribus de esta raza han surcado las profundidades de los ríos, en búsqueda de nuevas regiones aluviales, donde imponer su dominio sobre las mentes supersticiosas de los pobladores ribereños y aborígenes. Dotado de antiguas artes los Yacurunas tienen el poder de comunicarse con animales acuáticos, e imponer su dominio sobre estos, además poseen la facultad de transmutar en bufeos colorados con la finalidad de aproximarse a las jóvenes ribereñas, muchas veces atraídos por el olor de la sangre, si es que alguna de estas se encuentra en estado de menstruación.

Una vez en la superficie adquieren su forma semihumana solo por unos instantes, como distinguidos personajes forasteros atrayendo la atención de las jóvenes mediante habilidades psíquicas y afrodisíacas, raptándolas y agregándolas a su sequito.



LA RUNAMULA (MUJER MULA)

Se cuenta que la mujer que hace el amor con hombres prohibidos está maldita. En las noches de luna llena galopa frenéticamente convertida en Runamula. Es el alma de una mujer pecadora convertida en briosa mula por acción diabólica, en castigo de sus pecados, durante la noche, mientras el cuerpo descansa dormido.

A la mañana siguiente nuevamente convertida en mujer, se despierta sangrada, con heridas, siente los efectos de la paliza recibida y ella no sabe por qué, pero la gente sí. Esas noches de luna llena, se la ve siempre en desenfrenada carrera, lanzando llamaradas por la boca y fosas nasales bajo el implacable flagelo de su cruel y feroz jinete que no es otro que el diablo en persona.

Cualquier mortal trasnochador puede tropezar con esta extraña y misteriosa cabalgadura nocturna, al transitar por lugares cercanos a la casa de la pecadora, a pesar de que en dichos lugares jamás haya existido una mula.



Si tienes historias selváticas que quieras compartir con todos nuestros paisitas y amigos de la selva, este lugar esta disponible para ti.

Envianos a miselvaperu@hotmail.com .